domingo, 4 de diciembre de 2011

MUY PRONTO CUMPLIREMOS NUESTRO SUEÑO!

Saque ganador de Peter Fleming contra José Luis Clerc en Cincinnati en Diciembre de 1981, una derecha de José Acasuso que se “duerme” en la red de Moscu enfrentando al gran Marat Safin en 2006, un revés paralelo de Fernado Verdasco en Mar Del Plata que deja sin chances al mismo “chucho” hace casi tres años y una derecha infalible de Rafael Nadal que Del Potro no puede devolver hace apenas unas horas en Sevilla. Todos estos puntos tienen una muy triste relación para el tenis argentino, pues esos macht points concretados por los distintos rivales impidieron cocretar una ilusión de varios años que tenemos todos los argentos que amamos el tenis: ganar de una vez por todas la esperada y deseada Copa Davis.
Cuatro finales, cuatro derrotas. Ese es el nefasto record tiene el equipo nacional en series finales buscando la el trofeo mas “rebelde”. Pero quizás la de este fin de semana, junto a la del 81 con el equipo conformado por la dupla Vilas - Clerc, sea la que deja un sabor menos amargo, ¿Por que? Por que tanto ahora en España como hace treinta años en Estados Unidos el equipo Argentino llegaba muy de punto para enfrentar a los locales que eran grandes favoritos. Y si bien en Moscú también nos enfrentábamos a un gran equipo que contaba con dos enormes jugadores en uno de sus mejores momentos, el hecho de haber llegado al quinto punto y perder ese partido definitorio por un exiguo margen demostró que estuvimos muy cerca de lograr la hazaña. Obviamente la que mas bronca da es la del 2008 por que era la primera de local, por que llegábamos con el mejor año de Del Potro y con un David Nalbandian con mas hambre de gloria que nunca y además por que España llegaba a Mar Del Plata diezmado por la baja de su as de espada, un tal Rafa Nadal. Bueno, ya esta no se dio. Claro esta que el dolor sigue latente, pero de nada servia ni sirve seguir hablando de los errores que cometimos, el resultado de esa serie no se va a cambiar.
El de hoy tampoco se va a cambiar, pero claramente me deja una sensación totalmente distinta a la mencionada arriba. Un respetado periodista dijo antes de viajar a cubrir esta final “Hagan de cuenta que vamos a jugar contra el Barcelona. Nosotros somos el Inter o el Manchester por que tenemos un gran equipo, pero ellos cuentan con Messi, Iniesta y Xavi que marcan diferencia con cualquier rival que este al frente”. No pudo estar tan perfecto el paralelismo con el futbol para dejar en claro que las chances de el equipo capitaneado por Modesto “Tito” Vázquez eran escasas. Existían, pero eran escasas.
La estrategia pensada por el capitán nacional no era mala para el viernes no era errada, es mas si salía como a la perfección quizás mi animo al escribir esto era otro. Poner a Juan Mónaco para enfrentar a Nadal en el primer punto de la serie, no desgastar a David Nalbandian y tener al cordobes lo mas fresco posible para el dobles del sábado y un hipotético quinto punto para definir con Ferrer a todo o nada el domingo. El 6 – 1 6- 1 y 6-2 fue demasiado exagerado. Si bien el español gano claramente el partido de principio a fin, el tandilense hizo bien las cosas (las que puedo y le dejaron hacer) y se merecia llevarse un par de games mas. Desgraciadamente “pico” se encontró con su amigo que estaba absolutamente inspirado, no lo dejo respirar y tiro por la borda todo los rumores que durante la semana indicaban que el numero dos del mundo llegaba cansado a esta final.
La idea de Vázquez era “sacrificar” de alguna manera los dos singles de Nadal al considerarlos casi imposibles de ganar e intentar llevarse esta serie consiguiendo los otros partidos individuales y el dobles. Claro que no iba a ser nada fácil porque el rival de Del Potro era el numero 5 del mundo, semifinalista del master, invicto en polvo de ladrillo en Copa Davis y uno de los mejores jugadores de la historia en esta superficie. “Delpo” y todos nosotros sabíamos que ganarle a David Ferrer era casi tan difícil como vencer a Nadal. Y Juan Martín lo tuvo: 2 sets a 1 arriba y break Point en el cuarto para sacar una ventaja que hubiese sido definitiva. Pero el tandilense no pudo concretar esa chance y a partir de ahí el cuerpo le paso factura al argentino, ante un rival que parecía que las mas de 4 horas de juego no le pesaban. Fue 6 a 3 en el quinto para el valenciano y 2 a 0 para España el primer día.
Con la segunda derrota del Viernes se quemaban los papeles, pues para ser campeón debíamos si o si vencer a Nadal el domingo. Pero primero había que ganarse esa chance, teníamos que imponernos en el dobles el sabado para jugar por los puntos el último día y tener la posibilidad al menos de intentar el milagro. La paliza de David Nalbandian acompañado de manera excelente por el casi inexperto Eduardo Schwank en tres parciales ante la desmotivaba pareja española de Feliciano Lopez y Fernando Verdasco nos mantenían vivos y con al menos una luz de esperanza.
Juan Martín Del Potro debía saltar a la cancha a enfrentar al mejor jugador de la historia en polvo de ladrillo sabiendo que no podía perder si es que quería levantar la “ensaladera” tan deseada. El partido empezó de una manera impensada: excelso primer set del argentino que borro de la cancha al local y se llevo esa primera manga por un contundente 6 – 1. El segundo parcial parecía tener la misma tónica, el visitante volvió a quedarse con el servicio de Nadal y se imponía en el siguiente juego por 40 a 0. A partir de ahí el gran Rafa reacciono, recupero el quiebre y con un juego mucho mas agresivo se llevo el set por 6-4. El campeón de US Open 2009 pareció haber sentido el golpe y fue superado claramente por el séxtuple ganador de Roland Garros y acreedor de diez títulos de Grand Slam que se llevo el tercero por 6 juegos a 1. En el cuarto el dos a cero con el que se adelanto el ex numero uno del mundo hacia suponer que lo único que faltaba saber era cuanto tiempo restaba para que España festeje su quinta Davis en once años. Pero en ese momento el público argentino empezó a alentar y a gritar en el estadio “La Cartuja” en Sevilla hecho que emociono hasta las lágrimas al argentino en medio del tercer juego de ese set. Parece que eso fue el combustible que necesitaba el número 11 del mundo para seguir dando pelea hasta el final. Volvió a ser el del principio del partido, se recupero, se puso al frente y después de no poder cerrar con su saque para forzar un último parcial definieron esa manga en desempate. Ahí, lamentablemente, no hubo equivalencias. Fue 7 a 0 para Rafa con el que conseguiría el juego, el set, el partido, la serie y la Copa.
Argentina volvió a quedarse en las puertas de la gloria, pero esta final no la perdió ni Tito Vázquez, ni Juan Mónaco, ni mucho menos Juan Martín Del Potro. Esta final la gano en muy buena ley España que demostró nuevamente la supremacía de los últimos años en esta competencia y nos supero de viernes a domingo. Tanto “pico” como “delpo” se enfrentaron a dos de cinco mejores del mundo en la actualidad y al mejor y uno de los mejores jugadores de la historia en la superficie del polvo de la ladrillo. Ambos tandilenses hicieron lo que pudieron ante dos gigantes de este deporte y en especial Juan Martín estuvo muy cerca de llevar a cabo la hazaña. NO NOS DEBES NADA GIGANTE, SOS SOS GENIO DE VERDAD!.
Perdimos otra final y habrá que esperar hasta 2012 para volver a soñar. El camino empieza en Febrero en Alemania ante un rival duro al que le deberíamos ganar si vamos con lo mejor que tenemos, caso contrario se nos puede complicar mas de lo esperado y nos podemos llevar una desagradable sorpresa. Una vez pasada la primera instancia el cuadro se pone de nuestro lado, no por que los rivales sean fáciles, sino por que a todas las potencias (España, Francia, Serbia) lo enfrentaríamos de local, condición en la que perdimos una sola vez en los últimos once años.
Posiblemente el año que viene sea “el” año, si no será 2013, 2014 o 2015 de lo que si estoy seguro es que queda muy poco tiempo para que se cumpla ese sueño, NUESTRO sueño, un sueño cuyo nombre, paradójicamente, nos desvela hace tiempo: Copa Davis