domingo, 9 de octubre de 2011

UN EQUIPO QUE SIEMPRE MUERE DE PIE

La lógica se cumplió a la perfección. Se creía que se iba a perder con Inglaterra en el debut, se perdió. A Rumania y Georgia había que ganarles sin problemas, se les gano. Esto confirmo lo que se suponía desde que se conocieron los grupos hace un par de años, que Los Pumas y Escocia “usarían” su partido entre ellos en el grupo B del mundial de Nueva Zelanda 2011 como una especie de octavos de final ya que ambos sabían que el que perdiese ese duelo se quedaría afuera y el ganador pasaría a cuartos de final siendo consiente que había muchas posibilidades que el seleccionado local y mejor equipo del mundo fuera su escollo en esa ronda de los 8.
El equipo de Phelan llegó a la cita mundialista sumergido en un mar de dudas, producto de las pobres y pocas actuaciones que tuvieron Los Pumas a lo largo de estos cuatro años post tercer puesto en Francia 2007. Argentina sufre un gran recambio de jugadores a partir de esa espectacular actuación en el país galo y eso quedaba demostrado en los partidos jugados en ese periodo con flojas tareas y muy pocos resultados para destacar. De todas maneras estos rugbiers y cuerpo técnico llegaron convencidos que podían hacer algo importante en la tierra de los hombres de negro. El debut era duro, de hecho era con el candidato claro a quedarse con la zona y uno de los favoritos a llevarse la copa por segunda vez. Sub campeón en Francia y campeón 4 años antes en Australia, el seleccionado ingles llegaba, a priori, un escalón mas arriba que los argentinos, pero contra los pronosticos fue el equipo de “Tati” el que tuvo el encuentro controlado durante gran parte del tiempo, hasta que el 9 británico, que había entrado un rato antes cambiándole la cara a su equipo, se escapo de la marca y apoyo el try que le permito pasar al frente a pocos minutos del final. Inglaterra se llevo un 13 a 9 contra unos Pumas que tuvieron sus posibilidades y no pudieron llevarse la primera sorpresa de este mundial que a la postre le dejo el segundo puesto del grupo. Sin embargo este conjunto nacional había dejado una excelente imagen ante una de las potencias y había buenas expectativas con miras a la clasificación.
Su próximo rival era el más flojo del grupo. Una victoria con punto bonus ante Rumania le permitía llegar a jugar contra los escoceses con un mejor ánimo en un partido a matar o morir. El equipo británico dómino durante todo el partido, situándose incontable cantidad de veces en las 22 yardas de una Argentina desconcertada que solo se dedico a defender y se fue al descanso con un muy exiguo 9-6 en contra que hacia suponer que si en el en la segunda parte se mejoraba la cosa podría ser distinta. Sin embargo los segundos cuarenta siguieron la misma tónica y se complicaba mucho la cuestión: score 6 puntos abajo, con poco tiempo y sin una reacción rápida a la visita. Sin embargo en una de pocas pelotas clara que tuvo en todo el partido, Vergallo abrió hacia Contepomi, este se la entrego a Bosch que tomando la marca se la sirvió a un Lucas Gonzales Amorosino presionado por varios rivales y a centímetros de la línea de toch. El jugador surgido en Pucara hizo una jugada” Maradoneana” dejo a los escoceses desparramados con sus cambios de paso y apoyo un try milagroso para dejar el marcador 13 a 12 con la conversión a casi 5 minutos del final, un final que prometía ser para el infarto!. Y así fue, los británicos se pusieron a centímetros de in goal argentino e intentaron un drop para pasar a ganar. Por suerte Parks pateo muy mal, la pelota se fue desviada y ya se acariciaba un triunfo heroico. Los últimos minutos se defendieron en campo rival hasta que se recupero la pelota, se la revento al lateral, se levanto los brazos y se conseguio un triunfo que, prácticamente, los depositaba entre los 8 mejores del mundo.
Faltaba claro, había que ganarle a un duro Georgia que prometía no ser fácil para los argentinos. Y vaya si no lo fue, los europeos sorprendieron y se llevaron el primer tiempo por una conversión aprovechandose de los peores 40 minutos de los de Phelan en el mundial. Pero los capitaneados por Felipe Contempomi reaccionaron y se llevaron un cómodo triunfo aunque sin punto bonus. Igualmente la victoria de los ingleses ante los escoceses el día anterior no le dejaba ninguna chance a la Argentina de terminar primera en su zona y deberían jugar ante los poderos All Blacks en el mítico estadio de Auckland.
Todos sabían que eran muy pocas las posibilidades de pasar a semifinales por segundo mundial consecutivo, pero mientras transcurría la semana los ánimos se iban levantando y llegamos al partido pensando en un “¿y por qué no?”. Bueno ellos con sus grandes condiciones nos demostraron por que no. Nueva Zelanda es el mejor equipo del mundo y lo plasmo en el campo una vez mas en este duelo: tuvieron todo el tiempo la “guinda” y no se la dejaron tocar casi nunca al 15 nacional. Sin embargo en la primera y única chance que tuvieron Los Pumas sorprendieron. Senatore se levanto del scrum y empleo una carrera hacia delante, su pase hacia Contepomi no fue el mejor, pero Felipe lo soluciono con mucha clase y le cayó a Rodríguez Gurruchaga que siguió avanzando hasta quedar a menos de 5 metros de la zona de try. Ahí, cuando Vergallo se preparaba para abrir hacia los tres cuartos, el tucumano Julio Farías Cabello atenazó la pelota y se zambulló en el in goal para darle una ventaja al equipo y creer que el milagro era posible. Pero ellos se volvieron a situarse en campo contrario y aprovecharon cada chance para anotar. Una tarde inspirada del medio scrum Piri Weepu (metió 8 de 9 kicks) le permitió a los de negro irse 12 a 7 al descanso.
Argentina había hecho una gran primera etapa y aun asi se fue al entre tiempo perdiendo por un try, sin que le hayan anotado conquistas. Con algo especulaban lo argentinos: si los locales no convenían rápido podían llegar a desesperarse y que por la presión cometieran errores, pero nada de eso sucedió. Nueva Zelanda tuvo paciencia y siguió intentando perforar una defensa cada vez más cansada de tacklear y tacklear durante más de una hora y a menos de 15 minutos del final llego su premio. Reed apoyo en la punta, puso el score con trece de ventaja y liquido el partido. Una nueva anotación sobre el final sirvo para decorar el 33 a 10 final, eliminar a la Argentina y ratificar que son los máximos candidatos a llevarse la corona.
Se acabo, el sueño Los Pumas llego a su fin pero sin lugar a dudas se tiene que terminar con una sonrisa de oreja a oreja por dos principales razones: La primera es porque el objetivo se cumplió, si bien el juego tuvo altibajos Argentina gano los partidos que tenía que ganar y se ubico entre los 8 mejores equipos del mundo. Y el segundo, quizás más destacable, demostró que puede jugarle de igual a igual a las más grandes potencias y que está en condiciones de seguir creciendo, para eso va a ser de gran ayuda el hecho de participar del ahora 4 naciones que nos permitirá medirnos anualmente con los tres mejores del planeta rugby. Estos animales con corazón de caballeros dejaron nuevamente todo por este país y prometen seguir haciéndolo.